"Hay mucha gente como yo que se siente muy española"

Juana samanes
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SENSATA. Esta joven y humilde actriz de origen colombiano tiene los pies en tierra y, por ello, sabe respetar a los actores veteranos con los que trabaja

"Hay mucha gente como yo que se siente muy española" - Foto: CARLOS VILLAREJO

Tiene 26 años y una humildad que desama. Se llama Natalia Azahara y, si a las pruebas nos atenemos por el buen trabajo en Mikaela, tiene mucho futuro en el mundo del cine. En la última película de Daniel Calparsoro interpreta a una joven guardia civil llena de ideales, que logra convencer a un veterano policía (Antonio Resines) de que siempre se puede luchar por lo justo.

 

El nombre de Mikaela es crucial en este filme de acción, porque es el nombre de la tormenta de nieve, pero también el de su personaje. ¿Qué le gustó más de su papel?

Que es una chica inocente, que tiene las cosas muy claras, que ve la vida con inmadurez, porque la realidad es más dura, y que la conoce cuando se ve envuelta en los acontecimientos que suceden durante esa tormenta y ayuda a Leo, el policía veterano. Pero me gusta que quiera luchar por lo que cree que es correcto. Tiene unos valores potentes y está ahí para recordarle, incluso a alguien que es mayor que ella, que la vida puede mejorarse.

El director Daniel Calparsoro aquí recurre a una pareja de policías muy contrastados, uno quemado por su veteranía y una joven guardia civil idealista, que acaba de salir de la academia y tiene un sentido de la Justicia muy acusado…

Precisamente la fortaleza de Mikaela se debe a esa inocencia y afronta la vida con mucha seguridad, algo que me parece super bonito. Mikaela ve como le cambia la vida en un segundo, cuando menos se lo espera. No solo le ocurre a nuestros dos personajes, sino todos los que salen en esta película, como el padre de familia que es secuestrado. 

Creo que pasaron mucho frío durante el rodaje. Porque había nieve y otra la fabricaron.

Rodamos en invierno, en condiciones muy duras, durante seis semanas. Fue tremendo el frío que pasamos porque, además, toda la película se desarrolla de noche. Hacía frío, caía lluvia, estábamos en la montaña, la nieve artificial era líquida y te impregnaba. Fue incómodo y sufrimos, pero los actores fuimos los más afortunados porque, de vez en cuando, íbamos a una carpa a tomar algo caliente y con calefacción. Los que lo pasaron realmente mal fueron los del equipo técnico, espero que cuando vean la película opinen que ha merecido la pena.

Tangencialmente en la película se habla de ciertos prejuicios sobre personas llegadas de otros lugares.

Efectivamente, ese punto me tocaba personalmente porque yo soy colombiana. Yo no lo he sufrido violentamente, pero sé que existe. Y mi personaje se lo dice a su compañero Leo, ella nació en España, pero sus padres son colombianos. Hay mucha gente que tiene esa realidad, que se sienten muy españoles, aunque sus orígenes sean de otro país.

Antonio Resines es muy gracioso cuando charlas con él, ¿pero cómo es como compañero de trabajo?

Es muy auténtico y muy gracioso. He tenido suerte porque no me lo esperaba. Fue un magnífico compañero.