El concejal de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Valladolid, Ignacio Zarandona, confirmó horas después del incendio registrado en torno a las tres de la madrugada de este miércoles en el interior del Teatro Lope de Vega que solo ha afectado a una viguería y el entablado de un pavimento de los deambulatorios que rodean el muro de herradura y la caja escénica del recinto, cuya demolición estaba prevista en el proyecto de restauración del coliseo. En ese sentido, aclaró que el suceso no afectará a los plazos previstos para la recuperación del teatro, y que "las obras van a seguir adelante con toda normalidad", eso sí, "extremando las precauciones si cabe", ya que "se estaban haciendo las cosas como se debía", afirmó en declaraciones a la prensa recogidas por Ical.
Así, subrayó que las empresas que se encuentran en estos momentos actuando sobre el edificio "son de la máxima responsabilidad y conocimiento sobre las obras de rehabilitación". Según apuntó, la compañía encargada de los trabajos de demolición "realiza en torno al 90 por ciento de los trabajos de ese tipo en la ciudad y sabe muy bien cómo funcionan estas cosas".
"Es un edificio peligroso, un edificio antiguo que no cumple con medidas de seguridad. La zona de los deambulatorios, que es el muro que protege a la caja donde está el salón de butacas, el salón principal, ni cumplía alturas, ni cumple con ningún parámetro de seguridad, por lo cual se estaba haciendo es una demolición prácticamente de cirujano, operando minuciosamente. Ahí es donde se ha producido el incendio, pero determinar la causa es complicado", admitió.
El concejal de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Valladolid, Ignacio Zarandona, informa sobre el incendio registrado en torno a las tres de la madrugada en el interior del Teatro Lope de Vega de Valladolid. - Foto: Rubén Cacho (Ical)Zarandona explicó que "en los edificios históricos, por sus propias características y estructura de madera, a veces suceden episodios incontrolables y muy difíciles de prever", recordando los incendios sufridos en La Fenice (en Venecia) o el Liceo (en Barcelona), además del más reciente de Notre Dame.
Revisando el devenir de los acontecimientos, explicó que a las cuatro de la tarde de ayer concluyó la jornada de los operarios que trabajan en el Lope de Vega, y se dejó de operar con cualquier tipo de maquinaria. Dos horas después, en torno a las seis, el encargado de la obra salió del local, "cerrando perfectamente y dejando desconectados todos los alimentadores eléctricos". "Se desconectan los magneto térmicos y los diferenciales, por lo tanto no había corriente", expuso además de recordar que está prohibido fumar dentro de la obra y que lo primero que se hizo al iniciar los trabajos fue cancelar las instalaciones eléctricas antiguas.
Tras apuntar que tanto el alcalde, Jesús Julio Carnero, como él mismo visitaron el lugar en cuanto tuvieron conocimiento del incendio, aún de madrugada, Zarandona explicó que esta misma mañana han mantenido una reunión con el arquitecto responsable del proyecto y con el director de la obra, además de con todos los servicios de coordinación de seguridad y con los técnicos del Ayuntamiento, para revisar el protocolo, que recomienda que se riegue y se humedezca toda la estructura de madera cuando se actúa con cualquier maquinaria que produzca calor, algo que están aplicando "con rigor". "Todo el mundo tiene que estar tranquilo, no va a volver a suceder un episodio como este, que es realmente extraño", auguró.
En su intervención ante los medios, el concejal explicó que fue "gracias al aviso de algún ciudadano" que percibió el olor a humo en los alrededores en torno a las tres de la mañana, que el incendio no fue a mayores, ya que esa alerta permitió la "pronta intervención" del servicio de extinción de incendios, lo cual ha evitado que hubiera más daños en un teatro "de una riqueza extraordinaria para la ciudad".
Quejas vecinales
Preguntado por el malestar de algunos vecinos de la zona, que se han quejado de la altura de la nueva caja escénica proyectada, Zarandona señaló que "las críticas desde luego hay que escucharlas, hay que asumirlas y hay que explicarlas", antes de apuntar que "sería absurdo que el Ayuntamiento se gastara lo que tiene previsto gastarse en la rehabilitación del teatro para que al final no pudiera albergar cualquier tipo de oferta teatral, operística o cultural de otro tipo porque la caja escénica no estuviera preparada para ello o no fuera suficientemente grande para poder albergar los montajes que hoy en día se hacen".
"Rehabilitar un teatro y no dejarlo con el máximo de las posibilidades escénicas sería una verdadera barbaridad. Yo entiendo que ahora haya preocupación por falta de conocimiento, pero luego las cosas se irán normalizando y todo se tranquilizará. Evidentemente, el teatro lleva aquí muchísimos años, muchos más que las viviendas que lo rodean", aseguró, antes de recalcar que el proyecto de la reforma ya estaba redactado antes de que el actual equipo de Gobierno se hiciera con el mando del Consistorio.