Un crecimiento sostenible para producir más con menos recursos

D.V.
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Mercadona está inmersa en el desarrollo de su plan de transición climática y se ha fijado la meta de alcanzar una reducción adicional del 36 por ciento en 2030 y la neutralidad en 2050

Un crecimiento sostenible para producir más con menos recursos

Para Mercadona el respeto al medioambiente es un compromiso irrenunciable, motivo por el que dispone de un sistema de gestión ambiental compuesto por tres ejes, como son la contaminación y cambio climático; la prevención y gestión de residuos; y el uso sostenible de los recursos. El objetivo de la empresa es identificar y analizar los focos de riesgo e incorporar medidas diseñadas a prevenir y reducir su posible impacto, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) promovidos por la ONU. En este sentido, en 2024, la compañía aprobó la política de sostenibilidad corporativa, la política de cambio climático y la política de economía circular.

Esta empresa analiza anualmente su huella de carbono para valorar su evolución y definir nuevos objetivos y estrategias que contribuyan a seguir acelerando la disminución de su impacto. Durante estos doce meses, la compañía ha reducido el 27 por ciento de las emisiones desde 2015 a 2024 y el 6 por ciento respecto al año anterior, tanto para las emisiones y remociones directas de gases efecto invernadero, como para las indirectas por energía importada.


Transición climática

Un crecimiento sostenible para producir más con menos recursosUn crecimiento sostenible para producir más con menos recursos

Hay que resaltar que Mercadona está inmersa en el desarrollo de su plan de transición climática y que, en su proceso de descarbonización, se ha fijado el objetivo de alcanzar una reducción adicional del 36 por ciento en 2030, hasta alcanzar la neutralidad climática en 2050.

También ha llevado a cabo un importante esfuerzo para reducir las emisiones derivadas del transporte de mercancías gracias al uso de camiones tráiler, que permiten reducir el número de viajes, y a su apuesta por una flota logística contratada que corresponde, en su totalidad, al modelo Euro VI. 

Además, la flota contratada para la distribución a tiendas y carga en proveedores ha estado compuesta, en 2024, por diez bitráilers, 33 megatráilers, cinco camiones propulsados por electricidad y 79 camiones de gas, de los cuales 62 son de gas natural licuado y los 17 restantes de gas natural comprimido. Igualmente, cuenta con el apoyo realizado por tren, que durante estos doce meses ha generado un total de 10.800 cargas, y con 681 tiendas en las que se realiza descarga urbana silenciosa.

Sistema propio

Mercadona, a través de su sistema de gestión ambiental, apuesta por un crecimiento sostenible para ser capaz de producir más con menos recursos. La empresa enfoca esta transición hacia un futuro cada vez más verde implica una gestión responsable y eficiente de los recursos naturales, que la compañía aborda desde tres ejes fundamentales, como son el uso de la energía, el uso del agua y la protección de la biodiversidad.

En el primero de ellos, destacan las medidas de ahorro y eficiencia energética, que en 2024 han contribuido a reducir, en su conjunto, un 9 por ciento el consumo respecto a 2021. Igualmente, ha implantado un software especialista en gestión energética para poder contrastar en tiempo real el consumo y el gasto energético y tomar decisiones centradas en la eficiencia.

Pero no se queda ahí, la compañía ha seguido incorporando instalaciones fotovoltaicas, con inversiones que durante los últimos meses han sido de 45 millones de euros. Gracias a ello, se han sumado 259 nuevas instalaciones de estas características, con una potencia total de 148 MWp que, junto a los sistemas de años anteriores, conforman un parque de 300.000 placas solares que ha generado un ahorro en 2024 de 130 Gwh.

De forma paralela y en su apuesta por las energías limpias, ha seguido ampliando su infraestructura de carga para vehículos eléctricos. Tras haber destinado hasta 2024 un total de 18,7 millones de euros, la compañía ha logrado cerrar el año con 4.980 puntos de recarga, 4.842 en España y 138 en Portugal, lo que la convierte en una de las mayores redes de carga público-privada.

En cuanto a la gestión del agua, cuyo abastecimiento es cien por cien municipal, dispone de un sistema de telemedida en todas sus tiendas con el que monitorea y controla los consumos, lo que le permite detectar posibles fugas y optimizar su uso. Además, cuenta con estaciones depuradoras de aguas residuales en bloques logísticos para devolver las aguas libres de contaminantes. 

Y, por último, Mercadona también integra la conservación de la biodiversidad en el desarrollo de sus estrategias. Por ello, colabora con grupos de interés e incorpora medidas para reducir su impacto. Entre las medidas que ha puesto en marcha están la instalación de cajas nido, cubiertas ajardinadas y jardines verticales. 

La economía circular reduciendo los envases y el desperdicio alimentario

Mercadona mantiene el compromiso de utilizar y consumir los recursos de forma eficiente, favorecer la reducción de la generación de residuos y garantizar, siempre que sea viable técnica y económicamente, su reutilización en nuevos procesos. Para alcanzar todos estos objetivos, promueve diversas estrategias, orientadas fundamentalmente hacia dos aspectos distintos: la prevención y la circularidad.

En el primero de ellos, trabaja hacia el fomento del uso responsable de los recursos y la optimización del consumo, mientras que la meta principal de la circularidad es alargar la vida útil de estos recursos lo máximo posible, ya sea por medio de la reutilización, el reciclaje u otros procesos. Dado el volumen y la complejidad de la actividad que desarrolla, la compañía cuenta con diferentes estrategias de economía circular que aplica en función del flujo de materiales, ya se trate de envases comerciales, de envases domésticos, de desperdicio alimentario o de residuos.

Para el primero de los casos, mantiene convenios de colaboración con varios pools de envases comerciales reutilizables y con sus proveedores para lograr, a través de un circuito cerrado en el que se lavan, se higienizan y si es necesario, se reparan, que los envases se utilicen reiteradamente hasta su 'fin de vida', con la reducción de consumo de materias primas que ello implica. 

En el caso de los envases domésticos de marca propia, Mercadona ha incorporado un pictograma para informar a los clientes sobre el contenedor en el que dicho envase se deposita tras su uso, lo que permite una mejor identificación, clasificación y reciclaje posterior.

Alimentos

Por otro lado, Mercadona también lleva años trabajando en prevenir y reducir el desperdicio alimentario generado en sus instalaciones, siendo un objetivo prioritario para la compañía. Una de las herramientas principales que emplea es la modulación de los pedidos diarios que se realizan desde las tiendas a los bloques logísticos. Además de ello, uno de los pilares en materia de prevención es la redistribución de excedentes alimentarios aptos para su consumo a bancos de alimentos, comedores sociales y otras entidades. Aquellos que ya no son aptos para el consumo humano se valorizan en otros procesos, como por ejemplo su incorporación en piensos para alimentación animal. 
En este mismo ámbito, la compañía realiza una importante labor formativa entre sus trabajadores, promoviendo buenas prácticas; sensibilizando a los clientes a través de su página web y de sus perfiles en redes sociales; y participando en iniciativas de mayor impacto en España, como por ejemplo, 'La alimentación no tiene desperdicio, aprovéchala', coordinada por la entidad AECOC. 

Pero, sobre todo, hay una estrategia clave en relación con la prevención del desperdicio alimentario que la compañía impulsa desde 1993 y que forma parte de su particular forma de entender la distribución: la estrategia comercial SPB (siempre precios bajos), que garantiza el mejor precio posible en cada producto, sin ofertas ni promociones, fomentando un consumo responsable por parte de sus clientes, al no incitar a un consumo desmedido o al almacenaje.

En relación con el cuarto de los ejes, la gestión de residuos, Mercadona centra sus esfuerzos principalmente en la gestión de residuos de envases comerciales secundarios y terciarios de un solo uso. Estos residuos, como el cartón, el plástico y la madera, se clasifican y almacenan en las instalaciones y son recogidos por gestores autorizados, que nuevamente los transforman en materias primas y les dan una segunda vida. Además, también facilita en sus tiendas el reciclaje de residuos, como las cápsulas de café.