La Entidad Pública Empresarial Agua de Valladolid, Aquavall, avanza en su proceso de digitalización con una inversión superior a cinco millones de euros, financiada con fondos europeos Next Generation. Un proyecto que permitirá modernizar la gestión del ciclo integral del agua en la ciudad y que pone el foco en mejorar la atención al ciudadano y en incrementar la eficiencia del servicio. La entidad se alinea así con los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 y con el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea, consolidando a Valladolid como una ciudad de referencia en la gestión eficiente de los recursos hídricos.
El proyecto, que consta de 28 actuaciones, se centra en la digitalización inteligente del ciclo integral del agua, buscando incrementar la eficiencia operativa, optimizar el consumo de recursos hídricos, mejorar la sostenibilidad ambiental y adaptarse a los desafíos del cambio climático. El concejal de Medio Ambiente y presidente de Aquavall, Alejandro García Pellitero, explica al detalle el alcance de esta transformación.
La digitalización de Aquavall está en marcha gracias a la financiación europea. ¿Qué objetivos persigue este proceso de modernización?
El objetivo principal es modernizar la gestión integral del ciclo urbano del agua en Valladolid, incrementando su eficiencia y garantizando un servicio de mayor calidad a los ciudadanos. Hablamos de más de treinta actuaciones, algunas de ellas de gran complejidad técnica. Vamos a automatizar procesos en las plantas de tratamiento, implantar sistemas de sensorización en las redes de abastecimiento y saneamiento, y establecer un sistema de telelectura de contadores.
También pondremos en marcha nuestras propias redes de comunicación y centros de procesamiento de datos. Todo esto, aunque pueda parecer invisible a primera vista, mejorará notablemente nuestra capacidad de respuesta y gestión.
¿Qué aspectos de este proyecto van a percibir de forma directa los vecinos de Valladolid?
La mejora más tangible para el ciudadano estará en la atención al cliente. Estamos renovando el sistema de gestión de solicitudes y trámites, tanto en oficinas como en canales digitales. Instalaremos quioscos interactivos en distintas dependencias municipales, que permitirán realizar gestiones de forma autónoma y sencilla. Así, los usuarios no tendrán que desplazarse hasta nuestra sede central en la calle Muro para realizar operaciones que podrán gestionar a través de estos dispositivos, de la web o mediante la aplicación para móviles. Todo ello con el objetivo de facilitar la vida al usuario, de modo que la relación con el servicio sea más ágil y accesible.
¿Qué papel juega la tecnología en la mejora de la eficiencia del servicio?
Es fundamental. La digitalización va a multiplicar nuestra capacidad de recopilar, analizar y utilizar datos sobre el funcionamiento de las redes y los recursos. Eso nos permitirá ser mucho más eficientes en la toma de decisiones y anticiparnos a posibles incidencias. Por ejemplo, el sistema de telelectura nos dará una información precisa y actualizada del consumo de cada abonado, lo que ayudará a detectar de forma temprana fugas o consumos anómalos.
Además, estamos incorporando sistemas de alerta meteorológica que, mediante técnicas de Big Data, cruzarán la información de nuevas estaciones meteorológicas, radares y otros dispositivos especializados para prever fenómenos que puedan afectar a nuestras infraestructuras. Anticiparse es clave en la gestión eficiente de los recursos.
Menciona la sensorización de redes y la telelectura, ¿qué otras innovaciones se están implantando en Aquavall?
Una de las actuaciones más novedosas es la incorporación de medios aéreos para la inspección del alcantarillado y el control de vertidos en zonas difíciles. Estos dispositivos estarán equipados con sistemas de navegación basados en Inteligencia Artificial, lo que facilitará el trabajo de los operarios en entornos complejos y mejorará la seguridad de las inspecciones.
También hemos abordado una auditoría energética, cuyos resultados han sido muy satisfactorios y refuerzan la estrategia de mejora continua en la que estamos inmersos. Son actuaciones que, combinadas, nos permiten tener un conocimiento exhaustivo del estado de la red y tomar decisiones más rápidas y acertadas.
La digitalización también implica reforzar la ciberseguridad. ¿Cómo lo están afrontando?
La seguridad es un pilar esencial en todo este proceso. La transformación digital de Aquavall incluye una línea específica para reforzar la ciberseguridad. Actualmente estamos completando un diagnóstico integral de nuestra situación para, a partir de ahí, aplicar las medidas necesarias que garanticen la protección de nuestros sistemas y de los datos que gestionamos.
La confianza de los ciudadanos en el servicio es prioritaria y, para ello, es imprescindible contar con sistemas robustos y seguros frente a cualquier amenaza.
Ha mencionado que parte del reto es también la adaptación interna. ¿Qué supone para el equipo de Aquavall esta transformación?
Supone un proceso de cambio profundo. Nuestra plantilla tiene una gran experiencia, pero ahora se enfrenta al desafío de incorporar nuevas herramientas digitales en su día a día. Eso requiere formación, adaptación y, sobre todo, un compromiso que nuestros trabajadores están demostrando con creces.
No es solo cuestión de tecnología, sino de un cambio cultural dentro de la organización. Y puedo decir que el equipo está respondiendo de manera ejemplar. Su implicación está siendo clave para el éxito del proyecto.
¿Qué plazos manejan para completar el proyecto de digitalización?
Tenemos un calendario claro, marcado por la Unión Europea, que establece como fecha límite junio del año que viene. Queda trabajo por hacer, pero estamos en el camino correcto para cumplir los plazos. Se trata de un esfuerzo colectivo en el que la coordinación y el compromiso de todas las áreas de Aquavall están siendo fundamentales.
Más allá de la tecnología, ¿qué aporta este proceso a la gestión pública del agua en Valladolid?
Aporta una capacidad de gestión mucho más eficiente y transparente. Tendremos información en tiempo real sobre el estado de nuestras infraestructuras y la calidad del servicio, lo que nos permitirá ser proactivos y resolver incidencias antes de que afecten al usuario.
Además, facilita que el ciudadano pueda conocer mejor el servicio que recibe y participar más activamente en su uso responsable. Estamos convencidos de que esta transformación nos permitirá ofrecer un servicio público de excelencia, alineado con los objetivos de modernización y eficiencia que exige la gestión de un recurso tan esencial como el agua.
¿Qué mensaje lanzaría a los vecinos de Valladolid sobre el futuro del servicio de aguas?
Aquavall está dando un paso decisivo para mejorar la gestión del agua en nuestra ciudad. Este proyecto es una oportunidad para avanzar, no solo en la modernización de las infraestructuras y los procesos, sino también en la calidad de vida de los ciudadanos. Queremos ser un servicio cada vez más cercano, accesible y eficiente. La digitalización es el camino para conseguirlo y, cuando finalice, los vallisoletanos lo notarán en su día a día.