De Jong, eterno dilema

Diego Izco (SPC)
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El Barça sigue debatiéndose entre darle los galones de líder o venderlo para sanear sus cuentas

El neerlandés ha tenido tres lesiones importantes esta temporada que le han privado de disputar varios encuentros claves - Foto: EFE

Seguro que alguna lengua nórdica u oriental tiene una palabra para «ese breve instante en el que contienes el aliento porque está a punto de suceder algo maravilloso». Pero Frenkie de Jong no termina de suceder… y el aficionado culé sigue con el aliento contenido, esperando que ese mediocampista total por el que se pagaron 85 millones de euros en verano de 2019 por fin se establezca como 'algo maravilloso'. 

Muchos en el Barcelona consideran que el tiempo prudencial para esperar lo mejor del neerlandés ya ha pasado. Otros, que debería ser el líder de la regeneración que capitaneará Hansi Flick. Pocos jugadores suscitan tantos sentimientos encontrados hoy en la Ciudad Condal: los primeros optan por una venta por todo lo alto, con el futbolista aún en el gran mercado (su cláusula de rescisión es de 400 millones, aunque el club estaría dispuesto a escuchar ofertas en torno a los 70). Los segundos, seguir creyendo. De Jong es, hoy más que nunca, cuestión de fe. 

Planea sobre el centrocampista una sombra de sospecha marcada por su sueldo y su actitud: todos asumen que el jugador está en su derecho de mantenerse firme en quedarse… y todos saben que esa solidez perjudica a la entidad. El '21' tiene contrato hasta junio de 2026 y un sueldo progresivo: cada temporada cobra un poco más, hasta alcanzar los (aproximadamente) 27 millones del último curso. Hoy en día, con una nómina cercana a los 22, ya es el futbolista mejor pagado de la plantilla por encima de Lewandowski y Gündogan.

El tobillo

Esta situación se combina con la negativa del mediocentro azulgrana a optar por un tratamiento conservador con su tobillo derecho. De hecho, lo que hace De Jong es exactamente el antónimo de «conservador»: obsesionado con su selección y la Eurocopa, desde el mismo momento en que salió del Bernabéu en camilla (tras un encontronazo con Valverde) puso en marcha un proceso de recuperación contra el reloj para llegar al torneo en condiciones. 

El Barcelona hubiera preferido reposo, ya que la de Madrid fue la tercera lesión en el mismo tobillo que el futbolista ha sufrido este año. La primera, un 23 de septiembre que le reportó dos meses de baja; la segunda, una recaída en marzo (un mes 'out'); la tercera, aquel 21 de abril que liquidó su temporada de azulgrana… pero no de naranja: Koeman lo considera pieza fundamental. 

El jugador tiene afectada la sindesmosis de esa articulación, la estructura formada entre la tibia y peroné inferior y los ligamentos que la unen al tobillo, y los fisios consideran que su recuperación idónea está entre ocho y 12 semanas: la 'Oranje' debuta el próximo día 16 ante Polonia justo en la décima semana. Médicamente impecable… de no ser porque hubo otras dos lesiones previas.   

En la mente del aficionado medio están casos similares como los de Pedri (recaída a recaída por no descansar) y, sobre todo, Samuel Umtiti: su problema de rodilla requería una operación, pero forzó para estar con su selección (fue subcampeón de Europa en 2016 y campeón del Mundo en 2018). De jugar 83 partidos en sus dos primeros cursos en el Barça pasó a disputar 50 en los cuatro siguientes. 

El proyecto

Flick, aún siendo consciente de las limitaciones económicas de la entidad, quiere a De Jong en su proyecto. Es un perfil de jugador que gusta al técnico alemán, que suele jugar con dos pivotes. Su experiencia (tiene 27 años, cinco de ellos en el Barça) sería de gran ayuda para asentar el 'proyecto-Flick'… la única condición que el nuevo entrenador azulgrana habría puesto sobre la mesa ante una posible salida de De Jong sería un recambio de garantías: alguien de nivel similar en una posición clave para su idea de juego. 

La opción de una posible venta revolotea una vez más sobre la cabeza del centrocampista neerlandés. La puerta de un Barça muy endeble financieramente siempre está abierta para un traspaso costoso, doloroso y necesario… o incluso para varios. «A día de hoy -decía Laporta a mitad de temporada-, todos son intransferibles; a final de curso, ya veremos». Ese final de curso ha llegado, la economía aprieta y De Jong es una de las 'piezas' más apetecibles de la plantilla.