Alanis critica la «obsesión» de «mirar con lupa» las empresas

SPC
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El nuevo presidente de Empresa Familiar de Castilla y León denunció que tienen muchas inspecciones y advierte de que los negocios se podrían marchar

Isidoro J. Alanis(D), el nuevo presidente de Empresa Familiar, junto a Pedro Palomo (I) y Carlos Pollán. - Foto: Ical

«No podemos admitir que se nos mire constantemente y se nos trate como empresas que están al margen de la ley». Así de contundente se expresó ayer el nuevo presidente de Empresa Familiar de Castilla y León, Isidro José Alanis, que cargó contra la «obsesión» de «ciertas» instituciones de «mirar» con lupa a sus compañías. Alanis denunció que tienen muchas inspecciones de Hacienda y Trabajo para cumplir con todo tipo de requisitos administrativos que son una «lacra». A su juicio, las empresas de la Comunidad no pueden soportar tener una media de cinco a siete inspecciones a lo largo del año. Además, advirtió que si continúa esa «fiscalización» de las empresas de Castilla y León se corre el riesgo que se vayan a otras comunidades como Madrid, donde, precisó, que este tipo de temas son más «manejables».

Tras ser elegido por unanimidad en el X Congreso de la Empresa Familiar de Castilla y León, puesto en el que estará dos años, el presidente del Grupo Global Exchange reclamó un trato igualitario con el resto del sector privado. «No por ser empresas familiares con un tamaño medio o grande, tenemos que sufrir inspecciones continuas por parte de las administraciones», señaló. En este sentido, subrayó que continuará con las 50 medidas presentadas a la Junta de desburocratización administrativa, al señalar que la Comunidad tiene una «inmensa maraña» de leyes y normas y, a su juicio, la actividad debe ser «más flexible».

En este sentido, valoró la iniciativa «encomiable» del nuevo gobierno de la Junta, pero hay que llevarla a cabo por que las empresas no pueden tener «tanta» burocracia ni «tanto» tiempo perdido en trabas administrativas. Además, apostó por que esta flexibilización administrativa no se limite a la Junta, sino que también llegue a los ayuntamientos de las capitales de provincia, para lo que reclamó que los socios aporten ideas para reducir las trabas administrativas en sus territorios. 

Alanis se marcó como objetivo aumentar el tamaño de las compañías de la Comunidad, gracias a actividades y programas para que los asociados puedan seguir con su trayectoria de crecimiento y así apostar por empresas con más de 500 trabajadores. También, apostó por atraer y retener el talento en Castilla y León, al reconocer que los empresarios tienen dificultades para contar con equipos y los problemas para atraer personal bien formado, por las características del mundo rural en la Comunidad. 

Además, el presidente de Empresa Familiar desea dar valor a la empresa familiar en la Comunidad, ya que la asociación es el «gran factor» de crecimiento y de creación de trabajo, con el objetivo de lograr un estado de bienestar debido al esfuerzo de sus compañías. 

Trato injusto

Alanis, asimismo, reconoció que los empresarios viven momentos «muy difíciles» por que se les acusa «injustamente, por parte de ciertos políticos, de no contribuir a la sociedad. «Se nos está creando un estigma a los empresarios que creamos el estado del bienestar», y añadió que también generan riqueza y empleos.