Fracasa el esfuerzo por atraer mujeres a las titulaciones STEM

S. González
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La matriculación de mujeres en carreras relacionadas con la tecnología, la ciencia, la ingeniería y las matemáticas se ha estancado. En la Universidad de Valladolid solo ha crecido un 2,8% en casi diez años y ahora suponen la mitad que los chicos

UVA Universidad de Valladolid Campus Miguel Delibes alumnos en el campus carreras técnicas de Ciencias mujeres universitarios - Foto: Jonathan Tajes

La necesidad de intensificar la participación de las mujeres en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (denominadas STEM, por la sigla de estas áreas en inglés) está en el foco del debate público desde hace varios años. Sin embargo, el esfuerzo público-privado realizado no parece haber conseguido calar entre la población femenina, pues su opción por estas titulaciones en la Universidad de Valladolid apenas supera un tercio, y gracias a tres grados en los que hay amplia mayoría de chicas. Y no es una excepción, pues en el resto de las instituciones universitarias de la Comunidad, e incluso del país, las cifras son similares y el problema es común. 

Cada vez más, las profesiones requieren toda una serie de conocimientos técnicos, por lo que la baja participación femenina en las STEM puede dejarlas en una situación de desigualdad respecto a los hombres. En España, solo el 16% de los profesionales del área de las STEM son mujeres. Esto se une al bajo porcentaje de las interesadas en cursar un grado relacionado con este ámbito, por lo que la brecha de género relacionada con estudios científico-tecnológicos continúa representando un problema en la educación universitaria. 

A pesar de que distintas organizaciones privadas y administraciones, tanto estatales como internacionales, promueven el aumento de estas vocaciones, se observa una pérdida de talento STEM, no únicamente femenino, que es necesario subsanar. Esto constata el fracaso de los distintos programas llevados a cabo para fomentar las vocaciones entre las chicas desde su edad escolar, aunque se buscan las razones que motivan este estancamiento o la lentitud de su crecimiento. Por ello, resulta fundamental vincular a las mujeres a estos conocimientos desde los primeros cursos de la etapa escolar, subraya Laura González, responsable de programas Stem de la  Fundación Asti y coordinadora de Stem Talent Girl en Valladolid.

La veintena de grados y dobles grados relacionados con las STEM en la UVa, básicamente las que se imparten en la Facultad de Ciencias y en las escuelas de Ingenieros de Telecomunicaciones, Ingenierías Industriales e Ingeniería Informática, apenas cuentan con un 33 por ciento de chicas, lo que supone una de cada tres alumnos. Este porcentaje mejora muy levemente el 30 por ciento existente en los mismos estudios durante el curso 2015-2016. Casi diez años para ganar menos de tres puntos porcentuales demuestra que algo no está funcionando bien. 

Noemí Merayo, subdirectora de Programas de Calidad y Alumnos de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicaciones, confirma que, no solo se ha producido un estancamiento, sino que en algunos grados se visualiza una caída en el número de mujeres que optan por una ingeniería. 
impacto social. Merayo considera que es necesario mostrar a las niñas y jóvenes el «impacto social» de estos estudios, que muchas veces se desconoce y que influyen diariamente en la medicina, en las infraestructuras de redes y en las personas. «Este descenso de las vocaciones tecnológicas es un problema acuciante», declara. Y es que, a pesar de que su empleabilidad es máxima «a las chicas no les parecen atractivas».

Profesoras y alumnas de la Escuela, a través del programa InGenias, muestran a estudiantes de la ESO las aplicaciones sociales de las 'teleco' y las oportunidades laborales que ofrece en distintos ámbitos, aunque la presencia femenina en estos grados ronda entre el 20 y el 25 por ciento.
Alicia Maestro, vicedecana de Estudiantes de la Facultad de Ciencias, corrobora que no se han producido apenas cambios en los últimos cinco años. «Física, Matemáticas y Estadística son carrersa mayoritariamente masculinas, mientras que las mujeres son mayoría en Óptica y Optometría y Química», afirma. La evolución desde 2018 ha sido de estancamiento o incluso ha disminuido el porcentaje de chicas estudiantes de estos grados, explica Maestro, aunque destaca que en Óptica y Optometría, quizá porque piensan que está más relacionada con otros estudios ciencias de la salud, hay tres alumnas por cada alumno.

«Hay que tener en cuenta también que la elección de los estudios universitarios es muy personal, hay un factor importante de gustos», indica la vicedecana, para ahondar en la falta de mujeres en estas carreras. No cree que sea por una desigualdad de género o por falta de referentes. «A mi no me ha hecho falta tener un referente para dedicarme a esto, es más cuestión personal de la mujer», concluye.

Algo con lo que no está muy de acuerdo Laura González, pues opina que «hay gente que lo tiene claro y es fabuloso, pero en general se necesita ver y conocer porque lo que no se ve no se elije».

González, responsable de programas STEM de la Fundación Asti, explica que sus investigaciones e informes han detectado tres motivos de la escasez de presencia de mujeres en este tipo de estudios. Además de la falta de referentes femeninos, señala que las chicas necesitan «conocer el propósito y el para qué de las titulaciones, qué problemas sociales y tecnológicos abordan», es decir el 'impacto social' de estas materias.

El tercero sería la autoexigencia, ya que «muchas veces dudan sobre si están suficientemente preparadas para acometer estudios que normalmente son bastante exigentes y que requieren esfuerzo», finaliza la coordinadora de Stem Talent Girl en Valladolid.

Más colaboración

Ante esta situación, no cabe desistir y Laura González reclama «mucha más gente que se sume a esta causa» porque, con los resultados en la mano, sí que hay un porcentaje mayor de éxito entre las chicas que participan en estos programas. Ella indica que «si apenas un tres por ciento de las jóvenes de Bachillerato está interesada por las ingenierías o las TIC, tras pasar por las actividades del Stem Talent Girl, se multiplica por ocho (24%) las interesadas en ingenierías y por cuatro (12%) las que ven con mejores ojos las TIC», acaba.

La evolución de las mujeres en los grados científicos y técnológicos es lenta, pero es imprescindible para la sociedad atraer a estos estudios el talento femenino.

Fomento de las vocaciones

Cerca de 1.000 niñas y jóvenes participan en Stem Talent Girl

Diferentes organizaciones y administraciones llevan años tratando de fomentar las vocaciones entre la población femenina hacia los estudios 'masculinizados' durante generaciones. Quizás el más exitoso es Stem Talent Girl, un proyecto educativo innovador de alto impacto que busca atraer, desarrollar y estimular el talento científico-tecnológico de niñas y jóvenes de ESO, Bachillerato y universidad. A lo largo de sus ocho ediciones en la provincia ya han pasado cerca de mil alumnas con un resultado satisfactorio, según explica Laura González, responsable de programas Stem de Fundación Asti y coordinadora de las actividades en Valladolid.

González indica que es una forma divertida de descubrir las Stem, planificar los siguientes pasos educativos o laborales y poder formarse en profesiones de alta demanda. Por ello, incluyen a las universitarias, ya que se pretende evitar el abandono de los estudios ante las dificultades que puedan surgir en los primeros cursos.

«Necesitamos que mucha gente más se sume a esta causa», concluye Laura González, tras resaltar que el programa llega a todas las provincias de Castilla y León, además de Madrid, Barcelona, Valencia y otras capitales.