El Ponce Valladolid no pudo dar la sorpresa ante el Maristas Coruña y cayó derrotado (57-68) en un partido en el que acusó los minutos de desacierto ofensivo, con errores en canastas que pudieron cambiar el rumbo del partido. Un encuentro también marcado, recoge el club loca, por un final de tercer cuarto en el que la dupla arbitral se cebó con las vallisoletanas, cuando se pusieron a solo seis puntos de diferencia. La derrota confirma el descenso del Ponce Valladolid, matemático a tres jornadas del final de competición.
Las vallisoletanas entraron al partido concentradas, buscando las ventajas interiores a través de Miriam Manso, que anotó los primeros siete puntos de su equipo, todos ellos en la pintura. El Maristas Coruña fue poco a poco, buscando las sensaciones y con un ritmo muy lento, que permitió correr a las locales para escaparse un poco en el marcador en el ecuador del primer cuarto (11-8). Pero el segundo tramo fue más positivo para las visitantes, que acertaron en sus lanzamientos exteriores, con un triple incluso sobre la bocina que puso la máxima renta gallega al finalizar el primer periodo (13-18).
El cuadro local planteó bien los primeros minutos, pero detalles impidieron un marcador más parejo, con varios tiros que se salieron del aro. Por contra, el cuadro coruñés sí acertó con los lanzamientos. El toma y daca continuaba en el segundo cuarto, con otro triple más para las visitantes al que respondía la capitana pucelana Miriam para mantener a su equipo en una distancia no demasiado preocupante.
Los porcentajes del Ponce en este segundo cuarto cayeron drásticamente, con muchos fallos en tiros que le llevaron al primer momento crítico del partido, a cuatro minutos del descanso cuando el Maristas Coruña se puso con diez puntos de distancia (17-27). La sucesión de fallos en ataque, junto con varias pérdidas y despistes en defensa, permitieron que el cuadro visitante pusiera la directa en los compases finales de la primera parte y se llevara una importante renta al vestuario (26-40). El Ponce, presa de su precipitación, veía como se le escapaba el partido ante su falta de acierto en la anotación, a pesar del esperanzador triple final de Alejandra Fernández.
Tras el descanso, el equipo pucelano volvió al plan inicial, rápidas penetraciones y buscar a Miram en la pintura con ventaja. Las vallisoletanas seguían luchando más contra sí mismas, con fallos en lanzamientos cercanos tras buenas jugadas ofensivas. La respuesta visitante, en forma de puñetazo directo, manteniendo la diferencia entre los doce y los quince puntos durante este tercer cuarto.
Después de muchos intentos fallidos, Lorena García anotaba en penetración, dos puntos que significaban reducir la distancia a diez puntos (38-48) a falta de tres minutos de este tercer cuarto. Y la distancia bajaba de esos diez puntos en la siguiente jugada, cambiando el ritmo del partido y dándole otra cara al Ponce Valladolid, que no iba a rendirse tan rápido. Tras un triple de Alejandra Fernández, que ponía el partido en seis puntos, el tercer cuarto vivió un último minuto caótico, con jugadoras locales por el suelo y una tónica: ni una sola falta pitada a favor. Los colegiados pitaron unos pasos a Yohanna Morton, en una acción clara de falta, que impidieron un 2+1 que era capital para el Ponce. "Un minuto pletórico de los colegiados que, con el marcador más igualado, decidieron que las vallisoletanas no podían acercarse en el electrónico y tenían que ser protagonistas. No por ser repetido deja de ser sorprendente la falta de respeto arbitral que Ponce Valladolid ha vivido continuamente en el Pilar Fernández Valderrama", se señala desde el club en una nota de prensa.
Dicho esto, el Ponce entró al último cuarto contra las cuerdas y necesitando tirar de heroica para remontar el resultado (42-58). El paso de los minutos fue una losa pero la diferencia era demasiado amplia para poder meterse en partido. Diez últimos minutos en los que las locales apretaron al máximo, subieron líneas defensivas y pelearon hasta el último balón, pero solo pudieron maquillar la derrota final (57-68).
Un resultado que confirma el descenso matemático del Ponce Valladolid a Primera Nacional, tras una temporada muy difícil con muchas lesiones que han impedido durante muchas jornadas poder competir con plenitud de garantías.
Ficha técnica
Ponce Valladolid: Yohanna Morton (8), Lorena García (7), Lucia Enciso (4), Miriam Manso (13), Cristina Niño (2) – cinco inicial – Sofía Cubero (1), Candela Bustos (2), Claudia López (5), Alejandra Fernández (6), Irene De la Fuente (6) y Elvira Moreno (0).
Maristas Coruña: Amusan (2), Daniel (22), Filgueira (5), Cervelo (7), Velasco (2) – cinco inicial – Dimitrijevic (8), Naya (1), Lorenzo (0), Bra (0), Botana (0), Pérez (8) y Jiménez (10).