Descartan la implicación de funcionarios en la fuga del preso

D.V.
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El subdelegado del Gobierno confirma que ya se ha puesto en marcha una investigación por Instituciones Penitenciarias y reconoce que la localización del reo será "complicada"

Cárcel de Villanubla. - Foto: Jose Carlos Castillo

El subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, descartó hoy "rotundamente" la implicación de cualquier funcionario de prisiones de la cárcel de Villanubla en la fuga de Ángel Benito Moreno, un narcotraficante condenado por la Audiencia de Cáceres a 28 años de prisión por delitos contra la salud pública, blanqueo de capitales y falsedad en documento público, de los que había cumplido ocho, el último en el centro penitenciario vallisoletano.

En declaraciones recogidas por Ical, Canales explicó que, a priori, no parece que haya existido colaboración por parte de ningún funcionario, según las primeras investigaciones, a la que vez que sí confirmó que está claro que ha existido ayuda interna de otros presos que han colaborado "en el engaño".

Además, el subdelegado confirmó que hay dos investigaciones en marcha, una para intentar  localizar al preso que se ha fugado, algo que, según reconoció, "va a ser complicado", ya que forma parte de un clan con una infraestructura potente a nivel de medios humanos y medios económicos y por lo tanto ya somos conscientes de que en el corto plazo, incluso en el medio plazo, va a ser complicado, y otra investigación sobre cómo se ha producido la fuga.

En este sentido, explicó que ya están trabajando los inspectores de Instituciones Penitenciarias. Además, preguntado si el preso escapó escondido en el petate de alguno de los internos que ese día quedaban libre, Canales explicó que no se puede confirmar al cien por cien, dado que no se detecta por las cámaras de seguridad, aunque recalcó que es la principal sospecha y donde se centra la línea de investigación.

A pesar de que el fugado se saltó cuatro controles, Canales no pone en duda el sistema de seguridad de la prisión y aseguró que el problema se produce en su aplicación. "Podría haber fallos humanos, que parece evidente que les ha habido, pero eso no quiere decir que el sistema y los protocolos sean incorrectos y sí que no se han aplicado correctamente y con el rigor".

Los hechos se remontan al pasado viernes, 14 de febrero, cuando en el último recuento del día, a las 21,30 de la noche, los funcionarios de la cárcel se percataron de que el narco se había fugado.