La ingeniera industrial y doctora en Robótica Elena García Armada fue reconocida con el Premio Castilla y León de Investigación Científica y Técnica e Innovación, en su edición correspondiente a 2024. El jurado acordó, por unanimidad, concederle este galardón "por su destacada trayectoria científica, reconocida tanto nacional como internacionalmente, y por la excelencia de sus investigaciones en el ámbito de la robótica y en el diseño y fabricación de exoesqueletos y dispositivos destinados a mejorar las facultades físicas, a contribuir a la rehabilitación y a aumentar la movilidad de niñas y niños que sufren enfermedades neuromusculares degenerativas".
El jurado, según conoció Ical, resaltó "la capacidad de innovación, el valor de las aportaciones de la premiada al poner su actividad al servicio de la investigación biomédica desde el ámbito de conocimiento de la ingeniería, así como su proyección social y económica reconocida en el valor de las patentes obtenidas, y destacando también la creación de una empresa que desarrolla y pone en práctica los proyectos y resultados de su investigación".
Por último, también valoró "el gran impacto social y la contribución de la galardonada a los valores de la Comunidad, cuyo fomento promueven los Premios Castilla y León, por su aportación a la dignidad humana, a la igualdad y a la no discriminación por razón de discapacidad".
El jurado, cuyo nombramiento se realiza por el Consejero de Cultura, Turismo y Deporte entre personas de reconocido prestigio en el ámbito del conocimiento científico y técnico, estuvo integrado en esta edición por la catedrática de Patología de la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York y directora del Centro de investigación de metástasis en NYU Langone Health, Eva Hernando Monge, que obtuvo este mismo Premio en 2023; el catedrático de Microbiología de la Universidad de Valladolid, José María Eiros Bouza; la doctora en Medicina Especialista en Bioquímica Clínica y Jefe del Servicio de Análisis Clínicos/Bioquímica Clínica del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, María Isidoro García; el especialista en Radiofísica Hospitalaria y en Protección Radiológica Manuel Fernández Bordes; el catedrático emérito de Paleografía y Diplomática de la Universidad de Burgos, José Antonio Fernández Flórez; y, como secretario del jurado, Alfredo Stampa Santiago.
El Premio Castilla y León de Investigación Científica y Técnica e Innovación tiene por objeto distinguir a aquellas personas o entidades que más hayan destacado por sus hallazgos en el terreno de las ciencias física y química, de la medicina, ingeniería en sus diversas ramas, matemáticas, biología, medio ambiente o cualquier otra área del conocimiento científico y técnico, así como en los procesos industriales que sean consecuencia de esa tarea innovadora.
"Un grandísimo honor"
Por su parte, García Armada ensalzó que Castilla y León "apueste por la calidad científica teniendo en cuenta su impacto en la sociedad". "Como vallisoletana, siento un profundo orgullo de que Castilla y León valore la ciencia no solo por sus avances, sino también por cómo transforma vidas. Es un paso hacia el progreso. Es un orgullo ver que mi tierra, una vez más, se suma a esta visión", explicó en declaraciones a la agencia Ical.
García Armada destacó que es "un grandísimo honor" recibir este galardón, "no solo a nivel personal, sino porque reconoce una investigación que tiene un impacto real: mejorar la calidad de vida de niños y niñas con discapacidad", pues con el diseño y fabricación de exoesqueletos y dispositivos destinados a mejorar las facultades físicas "contribuye a la rehabilitación y a aumentar la movilidad" de los más pequeños que "sufren enfermedades neuromusculares degenerativas".
Igualmente, trasladó su agradecimiento a la Junta y al jurado, por su "sensibilidad y visión de apostar por un trabajo de tantos años que busca transformar la vida de quienes más lo necesitan a través de la innovación y la tecnología".
Sin una vocación científica desde niña ("Cuando había que tomar la decisión sobre qué carrera elegir, yo aún me decantaba por las Bellas Artes"), Elena García Armada (Valladolid, 1971) se ha convertido en uno de los diez científicos más destacados de España y una de las treinta mujeres más influyentes del planeta en el ámbito de la robótica. Una trayectoria brillante que ha sido reconocida este viernes 10 de febrero por la Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC) de Valladolid con su nombramiento como Doctora Honoris Causa, el primero otorgado por esta institución en sus 20 años de historia.
"Es emocionante que desde el ámbito académico se ponga en valor todo el trabajo que he venido haciendo. Y además, tiene un componente emocional, porque yo nací en Valladolid y mis padres vienen del entorno universitario de Valladolid, aunque luego se trasladaron a vivir a Santander, pero yo tengo ese lazo que me une a Valladolid y en especial a la Universidad. Así que es un tremendo orgullo", subrayó en una entrevista a Ical, cuando fue nombrada Doctora Honoris Causa de la UEMC, la investigadora y fundadora de la empresa Marsi Bionics, la compañía española que en 2021 consiguió el marcado CE de la Unión Europea para el primer exoesqueleto del mundo que ayuda a caminar a pacientes pediátricos.
"Mi carrera se ha ido construyendo a sí misma, pero en ningún momento tenía el objetivo claro de lo que ha sido después. Sí tenía claro, una vez que elegí ingeniería industrial, que quería dedicarme a la robótica. Cuando empecé a trabajar en el Proyecto de Fin de Carrera y comencé a conocer la investigación, sí entendí que quería dedicarme a eso pero no sabía hasta donde iba a llegar. Ya, una vez que entré en el CSIC, empecé a trabajar con robots caminantes y eso me motivó muchísimo", explica.
Otros galardonados
Los galardonados, hasta el momento, con el Premio Castilla de Investigación Científica y Técnica e Innovación son: Joaquín de Pascual Teresa, en 1984; Julio Rodríguez Villanueva, en 1985; Ernesto Sánchez y Sánchez Villares, en 1986; Pedro Gómez Bosque, en 1988; Miguel Cordero del Campillo, en 1989; Antonio Cabezas y Fernández del Campo, en 1990; José del Castillo Nicolau, en 1991; Pedro Amat Muñoz, en 1992; Juan Francisco Martín Martín, en 1993; Amable Liñán Martínez, en 1994; Eugenio Santos de Dios, en 1995; Antonio Rodríguez Torres, en 1996; Jesús María Sanz Serna, en 1997; Antonio López Borrasca, en 1998; Alberto Gómez Alonso, en 1999; Benito Herreros Fernández, en 2000; Luis Carrasco Llamas, en 2001; Tomás Girbés Juan, en 2002; Carlos Martínez Alonso, en 2003; Pablo Espinet Rubio, en 2004; José Miguel López Novoa, en 2005; Francisco Fernández-Avilés, en 2006; Jesús San Miguel Izquierdo, en 2007; José Luis Alonso Hernández, en 2008; José Ramón Perán González, en 2009; José Antonio de Saja Sáez, en 2010; Constancio González Martínez, en 2011; Alberto Orfao de Matos Correia e Vale, en 2012; Fernando Tejerina García, en 2013; Manuela Juárez Iglesias, en 2014; José Carlos Pastor, en 2015; Juan Jesús Cruz Hernández, en 2016; Grupo Antolín, en 2017, Vicente Rives Arnau, en 2018; Mariano Esteban Rodríguez, en 2020; Juan Pedro Bolaños Hernández, en 2021; María Victoria Mateos Manteca, en 2022; y Eva Hernando Monge, en 2023.
El Premio Castilla y León de Investigación Científica y Técnica e Innovación, a partir de la edición de 2015, incluye la anterior modalidad de Protección del Medio Ambiente, cuyos galardonados han sido: José Antonio Valverde Gómez, en 1989; Asociación Fapas y Hábitat, en 1990; Grupos Ciconia-Meles, Luis Mariano Barrientos Benito, en 1991; Félix Pérez y Pérez, en 1992; Jesús Garzón Heydt, en 1993; Asociación Soriana de Defensa de la Naturaleza, en 1994; Javier Castroviejo Bolívar, en 1995; Fundación Oso Pardo, en 1996; Ramón Tamames Gómez en 1997; Carlos de Prada Redondo en 1998; SEPRONA, en 1999; Fundación Navapalos, en 2000; Miguel Delibes de Castro, en 2001; Ricardo Díez Hochleitner, en 2002; Eduardo Galante Patiño, en 2003; Estanislao de Luis Calabuig, en 2004; Soria Natural, en 2005; Agentes Medioambientales y Celadores de Medio Ambiente de Castilla y León, en 2006; Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León, en 2007; Bosque Modelo de Urbión, en 2008; el municipio de Atapuerca, en 2009; el Proyecto del coche eléctrico de Renault España, en 2010; José Abel Flores Villarejo, en 2011; Francisco Javier Sierro, en 2012, y María del Rosario Heras Celemín, en 2013.
Los Premios Castilla y León, convocados anualmente desde 1984, tienen la finalidad de reconocer la labor de aquellas personas, grupos o entidades que contribuyan a la exaltación de los valores de la Comunidad castellana y leonesa, o, que, realizada por castellanos y leoneses, dentro o fuera del ámbito territorial de la Comunidad, suponga una aportación destacada al saber universal. Estos Premios cuentan con otras seis modalidades además del Premio de Investigación Científica y Técnica e Innovación: de las Artes, de las Letras, de las Ciencias Sociales y Humanidades, del Deporte, de los Valores Humanos y Sociales, y de Tauromaquia.